Niños más sanos y felices

Publicado con el permiso de la Sociedad Protectora de Animales y Plantas de Madrid

Convivir desde bebés con animales nos hace más fuertes, varios estudios de prestigiosas universidades revelan que los niños que viven con animales tienen un sistema inmunológico más robusto y desarrollado. Así de tajantes son los múltiples estudios que se han hecho al respecto. El contacto temprano con animales domésticos estimula el sistema inmunitario. De acuerdo con un estudio publicado por la revista médica “Pediatrics”, los niños criados con perros son más saludables y son menos propensos a las infecciones comunes que aquellos que son criados sin perros

Un estudio efectuado en niños finlandeses se suma a la lista de reportes médicos que sugieren que la exposición a las bacterias de perros y gatos ayuda a desarrollar sus defensas, en comparación con niños criados en hogares sin mascotas. Dicho informe expone que los niños que viven en casas con perros son más sanos y tienen menos infecciones de oído que los que no tienen un perro. En su estudio el 73% de los niños que vivían con perros fueron reportados como sanos en comparación con el 65% de los niños que no tenían perros en casa.

Los niños criados con mascotas tienen menos riesgo de padecer en el futuro alergias respiratorias, según un estudio alemán que se publiuca en el número de mayo del Periódico europeo de neumología. La investigación, dirigida por Joachim Heinrich, demuestra que la convivencia con animales domésticos desde la primera infancia no solo “no está asociada a una sensibilización específica contra el pelo de los perros”, sino que, por el contrario, “está claramente asociada con índice significativamente más bajo de sensibilización al polen y alergias respiratorias”.

La Universidad británica de Warwick ha elaborado un estudio que revela que los niños en cuyos hogares hay animales domésticos tienen un sistema inmunológico más fuerte y faltan menos a la escuela. El grupo de expertos que realizó este estudio, encabezado por la doctora June McNicholas, analizó la saliva de 138 niños y descubrió que aquellos que mantenían contacto con animales domésticos disponían de un sistema inmunológico más robusto y, por lo tanto, corrían menos riesgo de contraer infecciones. Estos beneficios de la convivencia con animales se dan sobre todo en niños de entre cinco y ocho años, indicó el análisis-

La conclusión es clara e inequívoca: los niños que viven con animales tienen menos infecciones y menos alergias. Esta convivencia ayuda a fortalecer el sistema inmunitario y por tanto a tener una mejor salud. Y tras hablar de los beneficios físicos cómo olvidarnos de los beneficios en el crecimiento personal. Convivir con un animal desarrolla la empatía, sentimiento fundamental para poder ser una persona sana mentalmente y feliz. El cariño que los animales nos trasmiten es aprendido por los niños creándose un feedback que enseña al niño desde temprana edad los vínculos de la amistad, el respeto y el cariño. Los niños que conviven desde bebés con animales están acostumbrados a expresar mejor sus sentimientos de una forma innata. ¿Cómo no recordar la alegría desmedida con la que nos reciben al llegar a casa nuestros animales? Esas muestras de cariño y alegría son interiorizadas por los niños y les ayudarán de por vida a ser personas con una mayor facilidad a expresar sus sentimientos.

Educar a los niños con el respeto a todos los seres vivos y a convivir con ellos es una de las lecciones más importantes que podemos darles a nuestros hijos. Jugar y cuidar a su perro, gato, conejo… será uno de los recuerdos más bellos de su infancia, y una de las lecciones de humanidad más importantes que le podemos mostrar como padres. Fortalecer el espíritu de nuestros hijos con la alegría y bondad de un animal cerca es le mejor regalo que les podemos hacer para su salud mental y física presente y futura. Niño más sanos y más buenos son el resultado de convivir y aprender de otro sere vivos.

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